Durante el proceso habitúate a realizar acciones específicas hasta que las hagas automáticamente, de este modo no te costará hacerlo y podrás avanzar en tu proceso hacia la meta.

Para esto hay que crear hábitos específicos. De acuerdo con expertos, luego de un mes de acostumbrarse a realizar estos, el cuerpo y la mente se habitúan y entonces “el cuerpo te lo pide”. Por ejemplo, si mi meta es lograr una mejor salud, entonces entre los objetivos podría estar hacer ejercicios y específicamente “Voy a trotar todos los días a las 6 de la mañana”.  Una vez te habitúas lograrás hacerlo parte de tu vida.  Los hábitos a desarrollar no deben ser un sacrificio que constituya un sufrimiento. Debes disfrutar en la marcha. Eso si, de lo que se trata es de salir de la zona de confort y muy posiblemente de romper con viejos hábitos.

Habrá objetivos que requieran mayor esfuerzo y que constituyen un reto personal. Por ejemplo, salir a correr cada mañana puede parecer que llevará mucho más esfuerzo que acosmbrarte a preparar y comer el desayuno, ya que correr requiere de más energía (física y mental). Por esto es recomendable comenzar a centrarse en desarrollar un sólo hábito y ver cómo avanzamos, sobre todo al principio. Algunas veces nos sentimos tan motivados que nos proponernos muchas metas y objetivos al mismo tiempo.  Podría parecer que somos capaces pero es muy probable que renunciemos al poco tiempo.  Asi que proponte alcanzar una o dos metas y enfócate en ellas.

Ajustes

Aparte de estructurar las metas y objetivos, de medir estos para ir haciendo ajustes (reescribiendo o tachando), existen muchas otras teorías en el área de la psicología y de la filosofía que debemos considerar. 

Por ejemplo, en el libro  “El Secreto” de la productora de televisión y escritora australiana Rhonda Byrne, esta plantea la teoría de que enfocándote en las cosas positivas y evitando a toda costa los pensamientos negativos, conseguirás modificar los resultados que obtienes en tu vida y podrás alcanzar todo lo que desees, en cualquier aspecto de tu vida.  Este libro se basa en la llamada Ley de la atracción, según la cual todo lo que llega a nuestra vida, sea positivo o negativo, llega porque nosotros lo hemos atraído mediante el pensamiento. Este se consideran magnético y posee una frecuencia determinada, que atrae todas las “cosas semejantes” que se encuentran en la misma frecuencia.  En otras palabras, la ley de la atracción se enfoca hacia el pensamiento positivo.  Argumenta Rhonda que la razón es que tanto el universo como nosotros, y también nuestros pensamientos, están formados por energía, y dependiendo del tipo de energía que emiten nuestros pensamientos, el universo creará unos resultados a partir de ellos.  De ahí viene la frase: “atraes a tu vida aquello en lo que piensas”.   Creer esto o no es zona de debate lo cierto es que más ganas con un pensamiento positivo que llenarte de malas energías con un pensamiento negativo y derrotista.

Por eso cada mañana agradece cuanto tienes de manera que tu enfoque al comenzar el día sea uno totalmente positivo.  Visualízate con tu Meta alcanzada y arranca el día con la determinación de realizar acciones que adelanten el proceso. 

…. Pero … ¿por qué me hala la zona de confort?   ¿Por qué estoy en total determinación de comenzar y no lo hago?  Existen teorías en el plano psicológico y dentro de este en la hipnoterapia que señalan que nuestro cerebro “de reptil” cuando recibe información que no es común, que podría implicar riesgo porque es nueva o desconocida se ponen en alerta unas “defensas” que te impiden avanzar hacia eso nuevo o desconocido.  Entonces el cerebro te sabotea para dizque “protegerte” y alejarte de lo desconocido.   Por eso debemos estar determinados hacia lo que queremos. Por otra parte, también podemos padecer de ciertas condiciones como el síndrome de hiperactividad o falta de concentración lo cual tiene soluciones.

Podremos tener una meta y unos objetivos bien definidos o específicamente la mejor idea de negocios, pero si no contamos con los hábitos y no sabemos cómo salir de la zona de confort …. estamos fritos!

Al respecto, los psicólogos recomiendan la meditación  y la hipnoterapia.  Es decir de lo que se trata de es de hacer un trabajo interno.  La hipnoterapia aborda este problema mediante la reprogramación de tu cerebro, no sólo para aceptar nuevas ideas emocionantes, patrones de pensamiento y modelos de percepción de realidad, si no  para buscarlos adoptarlos.

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